Satan’s Sword 3: The Final Chapter (1961)

The Final Chapter

Karma y destino
Dirigida por Kazuo Mori

Llegamos al final de la trilogía con una nota que nos llama la atención; la tercera parte no la dirige Kenji Misumi. El cambio de directores es algo muy frecuente en las sagas japonesas de samuráis, pero en una trilogía se hace bastante extraño. He estado buscando información, y según he leído el director fue apartado del proyecto por “razones desconocidas”. La página web en cuestión (Wild Real Reviews) ofrece la hipótesis de que pudo deberse a que Misumi se encontraba ya inmerso en Buddha; película en la que tanto él como el estudio habían puesto unas expectativas muy altas.

Entrando en materia, The Final Chapter está rodada bajo la dirección de Kazuo Mori, otro clásico del cine chambara con varias películas reconocidas en su haber. Ya al principio vemos ciertas diferencias con las dos primeras partes. Comienza con una introducción-resumen de todo lo acaecido hasta que apareció el letrero de “FIN”, justo cuando Ryunosuke y Hyoma estaban a punto de enfrentarse y el primero se despeñaba por las rocas. Estos combates inconclusos que hemos presenciado no son capricho de la adaptación al cine, sino que el autor original de la novela decidió que ambos personajes nunca llegarían a luchar frente a frente. Las películas no han sido completamente fieles en todo a la obra de Nakazato, pero para no fastidiar la cosa a nadie, obviamente no diré si ese duelo final tiene o no lugar en el film. También se intruducen dos elementos en el desarrollo que se encontraban ausentes en las dirigidas por Kenji Misumi; un pequeño toque de humor, y menos oscuridad.

The Final Chapter

La sinopsis de la tercera parte es la misma que hemos leído en las dos anteriores. Cuando están a punto de cruzar sus espadas, Ryunosuke se precipita por el borde de un pequeño barranco y queda lejos del alcance del joven samurai. Hyoma de nuevo tratará de encontrarle a toda costa con la ayuda de Shichibei. Esta repetición argumental no tiene mayor importancia, y de hecho la clave de Daibosatsu Toge radica en la evolución del personaje principal y en la decisión de buscar venganza del incasable Hyoma. Ryunosuke continúa su transformación, paseando inestable sobre la linea que separa la bondad y la maldad. Ahora ya no tiene término medio, y es capaz de lo mejor y lo peor. Su carácter es hasta cierto punto comprensivo y tierno (parecido a Nemuri Kyoshiro), pero sobre él se cierne la sombra de un pasado que le convierte en una bestia fría y sin sentimientos. Las armas y las mujeres son los principales detonantes de esta actitud malvada.

La acción se encuentra más repartida en el metraje que en anteriores ocasiones. Es muy vistosa, bien coreografiada, y la única pega es que se nos ofrece en dosis tan pequeñas que constantemente nos sentimos con la miel en los labios y con ganas de más. Es también curioso el hecho de que Ryunosuke se quedara ciego, porque los combates de The Dragon God fueron un preludio de lo que Kenji Misumi llevaría a la pantalla con la mítica saga Zatoichi.

El final es sublime. Si en Sword of Doom mencioné el fotograma de Nakadai entre los árboles como uno de los más inolvidables del chambara, la secuencia final de The Final Chapter es sin duda alguna el sello de la trilogía.

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