Zatoichi (2003)

Zatoichi

Regresa una leyenda
Dirigida por Takeshi Kitano

Hoy me enfrento a una reseña que ya había escrito dos veces en el pasado, quizás en ambas ocasiones condicionado por las experiencias que acababa de descubrir en mi contacto con el chambara. En 2005, cuando mis referencias se reducían a Azumi, When the Last Sword is Drawn, y Samurai Fiction, la obra de Kitano me pareció de lo mejor que alguien podría encontrar jamás en el cine acción. Dos años después de aquel comentario, y veintiseis zatoichis de Shintaro Katsu por medio, la inmediata comparación derrumbó todas mis expectativas y critiqué duramente algunos elementos de la película. Hoy vuelvo sobre mis pasos, espero que por última vez, y lo hago al fin con el DVD versión original en mis manos.

Sinopsis: Zatoichi llega a un pueblo en el que dos clanes yakuza se reparten las ganancias de extorsionar a los vecinos a cambio de su dudosa protección. Uno de los primeros encuentros del masajista es con dos jóvenes vestidas de geisha que tratan de vengar la muerte de sus padres. Su relación con ellas, y un violento altercado en la casa de juegos local, le convertirán en el principal objetivo del jefe Kuchinawa en su intento por hacerse con el control absoluto del lugar.

Mirando con lupa la actuación de Takeshi en el papel protagonista no es dificil darse cuenta de que en todo momento imita los gestos y la forma de expresarse de Shintaro Katsu. Sin embargo, la personalidad del personaje es diferente. En varias ocasiones es el espadachín quien asesta el primer golpe, olvidando su filosofía de desenvainar para defender. En la casa de juegos se muestra incluso aterrador, organizando una carnicería sin que nadie hubiera sacado siquiera una espada.

Zatoichi

Las escenas de acción son el punto fuerte de la película. Si bien los efectos especiales de la sangre y los tajos se quedan algo escasos, por lo general la estética es impresionante. Las limitaciones de Kitano a la hora de esgrimir una katana nos separan de aquellos interminables planos fijos de Kenji Misumi, y nos acercan al caos de los cambios de cámara acelerados y las estocadas que sólo se intuyen. Habrá división de opiniones, pero el combate de Genosuke (Tadanobu Asano) contra la gente del jefe Funahachi, y el de Zatoichi en la mansión de Ogi, son verdaderamente espectaculares.

El entretenimiento viene generado por la combinación de situaciones recurrentes procedentes de la saga de Katsu, como son la de los dados o la de introducción, y del humor característico del director, que rellena metraje con escenas divertidas y sorpresas musicales que consiguen sacarnos una sonrisa sin dificultad.

La trama se ve reforzada por la historia secundaria de las hermanas vengadoras. Ellas son las protagonistas del que para mí es uno de los mejores momentos de la cinta, cuando al ensayar su número de baile nos muestran la perfección de una técnica y unos movimientos trabajados desde la infancia. Las notas de la magnífica Musume Dojoji (The Maiden at the Dojo Temple) no pasan desapercibidas, a pesar de que la banda sonora trata provisionalmente de imponerse a ese clásico del siglo XVIII.

Mi valoración final es más positiva de lo que esperaba al introducir el DVD en el lector. Recomiendo esta película a los incondicionales del director y a los amantes del cine de acción y katanas japonés.

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